Revista publicada por la Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C.
[  Procesos y Tecnología ]
 
La normalización y los laboratorios como elementos clave para el fortalecimiento del sector de la envolvente en México

La construcción de vivienda es una de las prioridades del actual Gobierno mexicano. Los últimos cálculos de la Comisión Nacional de Fomento a la Vivienda (CONAFOVI) sitúan las necesidades de vivienda nueva para el periodo 2005-2015 en una media de 660.000 anuales. Además de este reto y oportunidad que está viviendo el mercado mexicano de la construcción, se le une la necesidad de enfocar el sector de la construcción, hacia un modelo más sostenible, donde el ahorro energético, la seguridad hacia las personas y el confort sean parámetros esenciales que seguro marcarán nuestro futuro.

El sector de la envolvente juega un papel especialmente relevante en todo este proceso de transformación. La fachada no deja de ser una protección frente a los rigores climáticos, y la utilización de carpinterías o fachadas ligeras de calidad permite no sólo aislar de la temperatura y protegernos de la contaminación acústica, sino que además, jugando con la luz y el diseño, puede mejorar la estética del edificio y lo que es más importante, ahorrar energía.

Las empresas mexicanas que conforman el sector de la envolvente son plenamente conscientes de la necesidad de incrementar su competitividad en aquellos mercados en los que desarrollan su actividad comercial y así asegurarse, no sólo su permanencia en ellos, sino poderse dirigir hacia nuevos mercados exteriores. Para ello, es fundamental basarse en un modelo de crecimiento sostenible, centrado en una clara apuesta por la calidad, el reconocimiento, la tecnología y la innovación en todos sus procesos.

La normalización representa una herramienta de demostrada experiencia no sólo para que la sociedad y los clientes puedan confiar en un producto, como garantía de seguridad y eficacia, sino para establecer unas reglas de mercado que permitan fortalecer el desarrollo de un sector industrial. Además, la normalización es clave para que las empresas puedan establecer estrategias de acceso al mercado derivadas de los resultados de sus actividades de innovación y desarrollo.

En este sentido, ya en 2008, una comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social Europeo “Hacia una mayor contribución de la normalización a la innovación en Europa”, establecía que “la falta de normas, la escasa adopción de nuevos elementos normalizadores o el lento proceso de actualización de las normas vigentes obstaculizan los avances en materia de innovación, mientras que una normalización dinámica y profusa tiene capacidad para acelerar el acceso a la innovación tanto en los mercados nacionales como mundiales”.

AMEVEC, en su clara apuesta y compromiso por traccionar e impulsar la calidad y reconocimiento del sector del cerramiento Mexicano lleva trabajando desde hace años en la normalización de producto en México, actividad que ya ha dado sus primeros frutos mediante la publicación de la primera norma mexicana de ventanas y productos arquitectónicos para el cerramiento exterior de fachadas (PROY-NMX-R-060-2013). La aparición de esta y futuras normativas de la envolvente, permitirá a las empresas disponer de nuevas herramientas para diferenciarse en el mercado mediante el reconocimiento de la calidad de su producto. Es en ese punto, donde la certificación de producto puede tener sentido y encaje en el mercado. Conseguir la obligatoriedad y el reconocimiento de esta certificación en mercados exteriores (como el americano) debería plantearse como una prioridad.

Para que todo esto pueda llevarse a cabo, es fundamental la existencia de un agente tecnológico que actúe como engranaje de todo este proceso. Un laboratorio que no sólo ofrezca servicios de ensayo, análisis, asistencias técnicas, formación y consultoría en diseño y mejora de producto, sino que sea un ente totalmente imbricado en el sector y contribuya activamente en su dinamización.

Efectivamente, la creación de un laboratorio y su evolución hacía un centro Tecnológico constituye una pieza clave del puzzle y un reto ya identificado por AMEVEC y sus asociados. Y es que de poco sirven las normas si no hay un laboratorio tecnológico que preste servicios para ejecutarlas. La posibilidad para las empresas de poder acceder a un laboratorio para que puedan evaluar las prestaciones de sus productos es fundamental para conseguir el reconocimiento del mercado y su diferenciación frente a competidores. El grado de conocimiento del mercado, los productos y la tecnología contribuyen a proveer al tejido empresarial soluciones tecnológicas tanto en el diseño como en el desarrollo de nuevos productos y servicios, todo ello enfocado hacia la generación de valor, crecimiento y riqueza para el país.

Etapas en la concepción y creación de un laboratorio

El proceso de creación de un laboratorio requiere de la ejecución de diversas etapas que nos servirán para tomar decisiones clave en cada momento. La primera es la que aglutina todos los trabajos y estudios previos a la construcción del laboratorio. La segunda sería la encargada de construir, capacitar y poner en marcha el laboratorio y por último, la tercera, encargada de desplegar la actividad del laboratorio al mercado.

Los estudios previos (plan de viabilidad y plan de negocio) son determinantes por la trascendencia que podrán ejercer en las siguientes etapas. Es ahí donde deben considerarse decisiones de “go-no-go” y lo que permitirá atraer a socios inversores y conseguir el respaldo de los agentes públicos al proyecto. La consecución de estos estudios permitirá definir el alcance de servicios que debe ofrecer el laboratorio y su despliegue (ingresos en el tiempo), el enfoque del laboratorio en cuanto a su modelo de gestión y gobernanza, el modelo de negocio y sistema de financiación, su ubicación geográfica, la inversión prevista en el tiempo, etc,… todo ello partiendo de una premisa inquebrantable, la sustentabilidad económica del proyecto tras 2 años de haberse iniciado. El éxito de esta primera etapa dependerá fundamentalmente de la calidad y destreza a la hora de obtener, entender y analizar la foto real del sector a día de hoy y la foto en la que el sector quiere verse reflejado en el futuro, teniendo claro el papel que se le exigirá al laboratorio como agente clave. Deben por lo tanto, recogerse acertadamente las necesidades de las empresas a las que deberá responder el laboratorio, las necesidades del mercado local, los retos y externalidades en la exportación de bienes a mercados exteriores, la competencia existente, etc,…y lo que es más importante, el sector tiene que creer en el proyecto y hacerlo suyo.

Los estudios previos permitirán sentar los cimientos y guiarnos para poder hacer el proyecto del laboratorio, documento que recogerá el diseño, la forma y el despliegue del laboratorio y donde se describirán las fases de trabajo a acometer para lograr los hitos marcados, incluyendo desde lo más básico (diseño de espacios físicos, equipamiento,…) hasta lo más complejo (perfil de los RRHH a contratar, proceso de acreditación de los laboratorios, plan comercial y red de alianzas con universidades u otros agentes,…). La ejecución de dichas tareas es lo que dará pie a la siguiente etapa, la construcción, capacitación y puesta en marcha del laboratorio. En esta etapa se incluyen aspectos tan importantes como la propia construcción del edificio (si el proyecto y el plan de negocio así lo aconsejan), la adecuación de los espacios que dispondrá el laboratorio, la compra de equipamiento y utillaje, la selección y contratación del personal local y su capacitación, tanto en el uso del equipamiento como en la realización de los servicios que deberán prestarse, la implantación de sistemas de gestión de calidad y acreditación de ensayos, etc,… Es en este momento donde quizá sea más importante contar con un socio cuya experiencia y reconocimiento en la creación y gestión de laboratorios sea más relevante. De ello dependerá la calidad y capacidad de transferencia de know-how. Si a todo eso le sumamos la posibilidad de que dicho socio se encargue de asumir la responsabilidad en la gestión del laboratorio (aunque sea durante un periodo de tiempo establecido) y compartir también los riesgos del proyecto, las garantías de éxito son significativamente mayores. A partir de ese punto, es donde empieza la etapa de salida al mercado, posicionamiento, proyección y evolución dentro del mercado, sin duda la fase más larga y complicada, pero la que puede proporcionar mayores satisfacciones y logros, especialmente cuando todo un sector llegue a reconocer por su trabajo y hechos, el papel y contribución en la creación de riqueza y competitividad de un sector, de un país.

FUNDACIÓN TECNALIA EN MÉXICO

TECNALIA es el primer centro de investigación aplicada de carácter privado de España y uno de los más importantes de Europa, con aproximadamente 1500 personas y una facturación cercana a los 2.120 millones de pesos mexicanos. Su misión es contribuir efectivamente al desarrollo económico y social apoyando, impulsando y facilitando el uso de la tecnología como herramienta de competitividad de su tejido empresarial, desde un compromiso de integración en el sistema científico tecnológico del país.

Tecnalia basa su actuación en tres ejes claves:

  • La tecnología y el I+D+i son herramientas para el desarrollo de NEGOCIO. La I+D+i deben impactar en las PyG.
  • En un escenario de mercado global no tiene sentido desarrollar actividad alguna en solitario. Todas las actuaciones deben ser en Alianza, a poder ser público-privadas.
  • Para aportar la máxima eficiencia a un proceso de I+D+i o en la creación de una infraestructura científica o tecnológica, en muchas ocasiones hay que establecer modelos de relación de riesgo compartido donde todas las partes arriesgan y ganan o pierden de forma conjunta en función de los resultados.

Siendo hoy por hoy, la investigación aplicada (soluciones integrales de I+D+i) el core business de Tecnalia, la prestación de servicios Tecnológicos y laboratoriales sigue siendo uno de los negocios clave que permite a nuestros clientes, acelerar la puesta al mercado de sus productos innovadores. No hay que olvidar que los orígenes de TECNALIA, hace más de 50 años, fueron precisamente los laboratorios y la oferta de servicios tecnológicos sectoriales, siendo uno de nuestros activos de hoy, el saber crear y gestionar laboratorios del más alto nivel. Un ejemplo de ello, son sus laboratorios destinados al sector de la construcción, donde entre otros, destacan los dedicados al mundo de la envolvente. Hace más de 30 años se crearon los primeros laboratorios para la evaluación de ventanas y productos auxiliares. La apuesta y posicionamiento en el sector de la envolvente se consolidó en mayo de 2002 tras la creación del primer banco de ensayos de muros cortina de España, convirtiendo a TECNALIA, en uno de los laboratorios de referencia más importantes de España y Europa.

El acompañamiento tecnológico, la confianza, el reconocimiento y la fiabilidad de nuestro trabajo son algunas de las claves que han propiciado nuestra evolución hacia lo que hoy por hoy somos, compartiendo valores y retos con nuestros clientes y socios.

Dentro del proceso de acompañamiento en el logro de los retos de nuestros clientes, no puede obviarse el proceso de globalización en el que estamos inmersos. Para ello, TECNALIA no se concibe sin la creación de un ecosistema de innovación, basado en tejer una sólida red a nivel internacional, tanto de conocimiento como de socios y aliados. Todo ello, materializándose incluso en la creación de sedes o delegaciones exteriores. Es el caso de México, donde TECNALIA dispone de una oficina en Monterrey. La estrategia de TECNALIA en sus distintas colaboraciones internacionales (ubicaciones en más de 10 países) tiene varias características a destacar:

  • Son procesos de Alianza, no de venta.
  • Es un socio que comparte riesgos.
  • Es un socio que se imbrica para el largo plazo en el ecosistema local. Ayuda al lanzamiento y acompaña en la explotación.
  • Pone a disposición de sus socios su capacidad y conocimiento para el lanzamiento de nuevos proyectos locales y a la vez facilita el acceso a las infraestructuras y conocimiento internacional.
  • Se implica a personal de alto nivel en estancias locales por los periodos que así lo requieran.
  • La capacitación y formación bidireccional se considera elemento fundamental para el éxito del proceso

TECNALIA queda a su disposición, para compartir ideas, conocimiento, tecnología, proyectos, retos, experiencias y oportunidades de negocio. Todos juntos para que sea la sociedad quien realmente quiera que TECNALIA exista.

Fecha de publicación: 29/10/2013

C O L A B O R A C I O N
P U B L I C I D A D
 
     
  © Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C. | contacto@amevec.mx Síguenos en: Follow Amevec on Twitter