Revista publicada por la Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C.
[  Procesos y Tecnología ]
 
Propiedades de la madera

La madera posee una serie de propiedades características que hacen de ella un material peculiar. Su utilización es muy amplia. La madera posee ventajas, entre otras su docilidad de labra, su escasa densidad, su belleza, su calidad, su resistencia mecánica y propiedades térmicas y acústicas. Aunque presenta también inconvenientes como su combustibilidad, su inestabilidad volumétrica y su putrefacción.

  • Anisotropía.
    Es un material anisótropo, es decir no se comporta igual en todas las direcciones de las fibras. Es más fácil cepillar longitudinalmente al sentido de las fibras que transversalmente, y ocurre a la inversa con el aserrar.
  • Resistencia.
    La madera es uno de los materiales más idóneos para su trabajo a tracción, por su especial estructura direccional, su resistencia será máxima cuando la solicitación sea paralela a la fibra y cuando sea perpendicular su resistencia disminuirá. En esta solicitación juegan un papel importante las fibras cortas o interrumpidas y los nudos, que minoran la resistencia.
    El esfuerzo de flexión, origina uno de tracción y otro de compresión separados por una zona neutra, por lo cual la resistencia a flexión será máxima cuando la fuerza actuante sea perpendicular al hilo y mínima cuando ambos sean paralelos.
  • Flexibilidad.
    Se dobla con más facilidad la madera joven que la vieja, la madera verde que la seca. Las maderas duras son menos flexibles que las blandas.
  • Dureza.
    Está relacionada directamente con la densidad, a mayor densidad mayor dureza. Al estar relacionada con la densidad, la zona central de un tronco es la que posee mayor dureza, pues es la más compacta La humedad influye de manera cuadrática en la dureza. Si la humedad es elevada la dureza disminuye enormemente. Por el contrario si la madera se reseca, carece de humedad y se vuelve muy frágil.
  • Peso específico o densidad.
    Depende como es lógico de su contenido de agua. Se puede hablar de una densidad absoluta y de una densidad aparente.
    La densidad absoluta viene determinada por la celulosa y sus derivados. Su valor oscila alrededor de 1550 kg/m3, apenas varía de unas maderas a otras.
    La densidad aparente viene determinada por los poros que tiene la madera, ya que dependiendo de si están más o menos carentes de agua crece o disminuye la densidad. Depende pues del grado de humedad, de la época de apeo, de la zona vegetal, etc.
    La madera es un material blando cuya dureza es proporcional al cuadrado de la densidad, decayendo en proporción inversa con el grado de humedad. Ambas densidades unidas dan la densidad real de la madera.
  • Conductividad térmica.
    La madera seca contiene células diminutas de burbujas de aire, por lo que se comporta como aislante calorífico; el coeficiente l vale 0,03 en sentido perpendicular a la fibra y vale 0.01 en sentido paralelo a la fibra. Lo cual quiere decir que su capacidad aislante es mayor en este último sentido.

Clasificación de la madera

La Madera es un material natural, fibroso y de dureza relativa, de acuerdo a la especie de árbol a la que corresponde.
Si no está bien tratada la carpintería exterior de este material, puede sufrir los efectos de la humedad ya que el agua penetra en su fibra y la deforma por dilatación, la pieza de madera se vuelve más pesada y si no se seca, entra en estado de putrefacción.
Se pueden hacer numerosas clasificaciones de la madera. La estructura de la madera es lo que determina la diversidad de los troncos y su utilización. Hay distintos tipos de madera que se distinguen:


  1. Por su dureza en relación con el peso específico. A este respecto las maderas pueden ser:
  • Duras
    Son las procedentes de árboles de crecimiento por lo que son más caras, y debido a su resistencia, suelen emplearse en la realización de muebles de calidad.

    Aquí tenemos ejemplos de maderas duras:

    Roble: Es de color pardo amarillento. Es una de las mejores maderas que se conocen; muy resistente y duradera. Se utiliza en muebles de calidad, parqué...

    Nogal: Es una de las maderas más nobles y apreciadas en todo el mundo. Se emplea en mueble y decoración de lujo.

    Cerezo: Su madera es muy apreciada para la construcción de muebles. Es muy delicada por que es propensa a sufrir alteraciones y a la carcoma.

    Encina: Es de color oscuro. Tiene una gran dureza y es difícil de trabajar. Es la madera utilizada en la construcción de cajas de cepillo y garlopas.

    Olivo: Se usa para trabajos artísticos y en decoración, ya que sus fibras tienen unos dibujos muy vistosos, sobre todo las que se aproximan a la raíz.

    Castaño: se emplea, actualmente, en la construcción de puertas de muebles de cocina. Su madera es fuerte y elástica.

    Olmo: Es resistente a la carcoma. Antiguamente se utilizaba para construir carros.

  • Blandas
    Son las que proceden básicamente de coníferas o de árboles de crecimiento rápido. Son las más abundantes y baratas.

    Aquí tenemos ejemplos de maderas blandas:

    Álamo: Es poco resistente a la humedad y a la carcoma.

    Abedul: Árbol de madera amarillenta o blanco-rojiza, elástica, no duradera, empleada en la fabricación de pipas, cajas, zuecos, etc. Su corteza se emplea para fabricar calzados, cestas, cajas, etc.

    Aliso: Su madera se emplea en ebanistería, tornería y en carpintería, así como en la fabricación de objetos de pequeño tamaño. De su corteza se obtienen taninos.

    Alnus glutinosa: Su madera se emplea en ebanistería, tornería y en carpintería, así como en la fabricación de objetos de pequeño tamaño. De su corteza se obtienen taninos.

    Alnus incana: Su madera es blanda y ligera, fácil de rajarse. Es utilizada en tallas, cajas y otros objetos de madera.

Los tipos de madera más aconsejables para la elaboración de ventanas son:

  • Pino Flandes (silvestre norte de Europa) laminado y malla vertical, limpio de nudos.
  • Iroco. (procedente de Centroáfrica) muy estable, aceites naturales.
  • Cedro bosse (africano).
  • Cerejeira (Brasil).
  • Meranti (asiático).
  • Cedro Real ( Brasil)

Técnicas de unión

  1. Unión por ensambles

    La unión por ensamble es unir dos piezas de madera, cada una con picos cuadrados sobresalientes diferentes (una al contrario de la otra) de forma que coincidan entrelazando sus puntas y haciendo una sola pieza casi uniforme. Existen muchas técnicas de ensamblaje, algunas tan perfectas que no necesitan clavos ni cola, pero difíciles de hacer sin herramientas profesionales. Sin embargo saber hacer algunos ensamblajes sencillos puede resultar útil para construir pequeños muebles y accesorios de madera por reparar mobiliario en mal estado.
    Existen distintos tipos de ensamblado, según la forma de las piezas que se desee unir. Los más frecuentes son los que tienen forma de L , de T y de cruz.

    • Ensamble a tope
      Son los más sencillos de realizar ya que la superficie a ensamblar se atornilla o encolan directamente sin necesidad de rebajarlas. Pero no son muy resistentes por lo que convienen reforzarlos mediante placas, clavos, etc.

    • Ensamble a escuadras
      Las escuadras metálicas permiten hacer ensambles fuertes y duraderos, y si la escuadra no es visible, puede ser una opción sencilla y rápida.

    • Ensambles con planchas o taco de refuerzo
      Una plancha de contrachapado o una pieza de madera pueden servir para que el ensamble sea más seguro.
      Una pieza de contrachapado de forma triangular encolada y posteriormente clavada o atornillada, servirá para reforzar la unión.
      También se puede utilizar tacos de madera recortados de listón cuadrado o triangular que se encolan en el ángulo de unión.

    • Ensamble con espiga o clavija
      La unión con espiga (también llamada clavija) es sencilla y rápida. Las espigas son cilindros estriados de madera dura que se introducen en los orificios taladrados previamente en las dos piezas que se desea ensamblar. Siempre se deberá usar una broca del mismo tamaño de la clavija para que esta encaje perfectamente en el orificio.

    • Corte a escuadra y corte a inglete
      Al hacer cualquier ensamble, es importante que las piezas a unir encajen perfectamente, para evitar que la unión se mueva. Por eso es importante hacer un corte muy preciso que podrá ser de dos tipos:

      • A escuadra:
        El ángulo de unió entre piezas tendrá exactamente 90º.

      • A inglete
        El inglete se divide en dos al ángulo que forman sus piezas. El corte más frecuente es a 45º, de forma que, al ensamblarse las piezas formen un ángulo de 90º.
        Se pueden hacer diferentes cortes: dos piezas cortadas a 60º deben hacer un ángulo de 120º.

  2. Ensambles solapados

    El ensamble solapado o junta de solapa es la unión de dos piezas de madera en la que una se sobrepone a otra. Esto permite obtener una mayor superficie de contacto entre las piezas, que se pueden encolar o reforzar con tornillos, para lograr una unión sólida.

    • Ensamble solapado sencillo
      Consiste en clavar, atornillar o pegar una pieza sobre otra.

    • Ensamble solapado rebajado
      La mayoría se realiza rebajando la junta, es decir se retira material o cajea uno de los elementos solapados para que la pieza encaje perfectamente.

    • Ensambles solapados en L (a escuadra e inglete)
      Este tipo de juta permite unir dos piezas de madera formando un ángulo recto. La realización es sencilla usando una simple sierra de costilla, y el resultado es un ensamble bien acabado que, además, se puede reforzar con clavos o tornillos.

    • Ensambles solapados con ranura
      Se usan sobre todo, para unir dos piezas de distinto grosor, o para fijar el borde de un tablero en un soporte vertical. Son especialmente útiles para hacer baldas o librerías. En el ensamble de ranura completo se puede ver la unión de dos piezas. Para hacerlo invisible por una de sus caras hay que hacer en ensamble oculto.

    • Ensamble de caja o espiga
      Son muy resistentes y seguros, pero exigen gran precisión en su realización.
      Para hacer estos ensambles hay que rebajar el travesaño hasta lograr una espiga que se inserta en la caja del larguero.
      Los ensambles se pueden reforzar con cuñas de madera para obtener juntas fuertes y seguras que pueden prescindir, incluso, del encolado.

    • Otros ensambles
      Existen otros muchos tipos de ensambles derivados de los anteriores o destinados a unir dos piezas irregulares o con gran precisión. Muchas de estas juntas exigen gran habilidad o contar con herramientas profesionales que exceden del nivel de un manual básico de bricolage. Es el caso de los ensambles de orquillas y de cola de milano, muy usados en ebanistería que generalmente se realizan de forma mecánica.

  3. Acoplamientos y empalmes

    Hay distintas técnicas para unir o empalmar piezas de madera. El acoplamiento es el ensamble unión de tablero o madera para aumentar sus dimensiones. El más común es el acoplamiento canto con canto que sirve para unir dos piezas y obtener una mayor. Un empalme, en cambio, es la unión de dos piezas por sus extremos, para alargarla.
    Para unir dos maderas es imprescindible que las superficies en contacto de ambas piezas coincidan exactamente. Si no es así, deberán cepillarse hasta que la unión sea perfecta.

    • Acoplamientos
      Los más utilizados son:

      • Unión encolada:
        Se realizan encolando ambas superficies antes de sujetarlas con una prensa para inmovilizarla.

      • Unión con espigas o clavijas
        Las espigas o clavijas refuerzan la unión encolada en piezas voladas o que deben resistir pesos y presión.

      • Unión con lengüeta
        Consiste en usar una pieza de contrachapado (lengüeta) para reforzar la unión de los tableros.

      • Machihembrado
        Para hacer una unión machihembrada, se rebaja de los cantos en forma de lengüeta, y en el otro se realiza una ranura del mismo grosor, de forma que ambas piezas encajen al encolarse.

    • Empalmes

      • Empalmes con planchas (emparedado)
        Unas planchas de contrachapado sirven para reforzar cualquier empalme. Después de encolar todas las piezas entre sí conviene reforzar la unión con tornillos o pernos.

      • Ensamble biselado
        Cuanto menor sea el ángulo del bisel y mayor la superficie encolada, mejor será el empalme.

      • Empalme con testas sesgadas
        La forma irregular en cola de milano de la unión hace que esta sea más segura y estable.

      • Empalme solapado sencillo
        Consiste en rebajar a la mitad el grosor de los extremos a empalmar. Una vez comprobado que las piezas coinciden exactamente se puede encolar y, si se desea, reforzar la unión con tornillos.

      • Empalme empotrado (o de pico de flaute)
        Esta técnica, además de permitir una buena superficie de encolado, hace que la unión pase casi desapercibida.

      • Empalme solapado superpuesto
        Unos simples tornillos o pernos con arandelas y tuercas permiten hacer empalmes seguros, aunque poco estético, por lo que se suele usar sólo para unir estructuras de madera.

  4. Unión por adhesivos

    Existen multitud de colas y pegamentos que permiten unir y ensamblar piezas y distintos materiales sin tener que recurrir a herramientas más complejas. A la hora de elegir el sistema de adherencia hay que tener en cuenta el material que se va a unir, ya que existen distintos tipos de pegamentos según sus características y modos de empleo. Aunque se pueden encontrar numerosas marcas comerciales es importante conocer los tipos genéricos de pegamentos y cómo utilizarlos,
  • Cola blanca o cola de carpintero
    La cola vinílica se utiliza, sobre todo, para pegar madera y papel.
  • Pegamento instantáneo

Técnicas de acabado

El acabado de la superficie de la madera consiste en proteger la madera de los agentes exteriores que perjudican su estructura y provocan que se pudran prematuramente.
Éste tratamiento se realiza mediante la aplicación de pinturas, barnices u otros materiales similares. Además de darle protección realza el aspecto estético del trabajo en general.

  • Teñir la madera
    Los tintes sirven para intensificar los colores naturales, rebajar el impacto de las vetas o igualar el tono de distintas piezas de la misma madera. Gracias a los tintes, la madera común puede imitar los tonos de materiales más valiosos y es posible dar un aspecto antiguo o rústico a los muebles nuevos.

  • Barnices
    El barniz es uno de los acabados tradicionales para la madera. A diferencia de las ceras y aceites, los barnices crean una auténtica capa protectora impermeable, protegiendo a la madera de los agentes externos y de pequeñas erosiones.

    • Barniz de goma laca:
      Éste se obtiene disolviendo la secreción de un escarabajo en alcohol etílico. Se puede comprar en escamas, que se disuelven en alcohol etílico, o listo para usar. Aunque se puede usar con la brocha, este barniz se aplica tradicionalmente con una almohadilla de algodón que permite extender finísimas capas de la laca sobre la madera.

    • Barnices sintéticos:
      El barniz sintético se aplica de forma parecida a las de las pinturas sobre madera, aunque hay que tener en cuenta que es un recubrimiento transparente, por lo que la superficie a pintar debe estar perfectamente preparada.

Fecha de publicación: 18/12/2012

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