Revista publicada por la Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C.
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Proyecto de norma mexicana de Allanamiento para Cerramientos PROY- NMX – R – 068 / 7 – SCFI – 2020

Como usted sabe, la Amevec forma parte de la Dirección General de Normas, a través del subcomité de ventanas y productos arquitectónicos para el cerramiento exterior de fachadas del comité técnico de normalización nacional de industrias diversas, por lo que este año estamos impulsando el resultado de los trabajos de años anteriores respecto de las normas de ventanas, fachadas y métodos de prueba.

En esta ocasión le quiero platicar del método de prueba para productos contra el allanamiento, que está incluido en el proyecto de norma PROY- NMX – R – 068 / 7 – SCFI – 2020.

El método de prueba está dirigido a los productos para el cerramiento tales como puertas, ventanas, fachadas ventiladas, toldos, cortinas, etc que por la ubicación de su instalación pueden estar expuestos al allanamiento, me refiero a oficinas, tiendas, bancos o comercios en general.

El procedimiento, mide y cataloga los diferentes cerramientos según la resistencia que presentaron en el ensayo ante diferentes tipos de intenciones de allanamiento y la utilización de variadas herramientas.

El nivel 1, corresponde a un ladrón ocasional que intenta entrar utilizando herramientas pequeñas y sencillas además de la violencia física, por ejemplo, patadas, embestidas con el hombro, elevación, arrancamiento.

El ladrón normalmente pretende aprovecharse de las oportunidades, no tiene información específica del nivel de resistencia que ofrece el producto de construcción y está preocupado tanto por el tiempo como por el ruido.

Aquí no hay un conocimiento específico del posible botín, y el nivel de riesgo que el ladrón quiere correr es bajo, las herramientas que utilizará serán desarmadores, llaves allen, llaves de tuercas, pinzas, cuchillos, linternas, alambre de acero, cuerdas, mazo de caucho o llaves de cerradura, tendrá un minuto para intentar abrir el cerramiento e ingresar al edificio.

El nivel 2 corresponde a un ladrón ocasional que además intenta entrar utilizando herramientas como pequeñas sierras manuales. El ladrón generalmente pretende aprovecharse de las oportunidades, tiene poco conocimiento del nivel probable de resistencia y está preocupado tanto por el tiempo como por el ruido.

En este nivel el ladrón intentará entrar durante tres minutos al edificio, porque todavía no tiene un conocimiento específico del posible botín y el nivel de riesgo que el ladrón quiere correr es bajo.

El nivel 3 corresponde a un ladrón que, durante cinco minutos, tratará de entrar empleando una palanca de uña, un destornillador adicional y herramientas manuales tales como un pequeño martillo, punzones y un taladro mecánico. Con el uso de la palanca de uña el ladrón es capaz de incrementar la fuerza haciendo palanca. Con el taladro el ladrón es capaz de atacar dispositivos de cierre vulnerables.

El ladrón pretende normalmente aprovechar las oportunidades, aquí ya tiene algún conocimiento del nivel de resistencia y está preocupado tanto por el tiempo como por el ruido. Aún no hay un conocimiento específico del posible botín y el nivel de riesgo que el ladrón quiere correr es medio.

Para el nivel 4 ya estamos hablando de un ladrón con práctica que utiliza además un martillo pesado, hacha, cinceles y un taladro motorizado que funciona con baterías.

El martillo pesado, el hacha y el taladro proporcionan al ladrón un número mayor de métodos de ataque. El ladrón espera un botín razonable y probablemente actúa de forma resolutiva en su esfuerzo por conseguir entrar. En este nivel ya no está tan preocupado por el nivel de ruido que produce y está preparado para asumir un riesgo mayor, esta parte del ensayo durará diez minutos. Como aquí ya no le preocupa el ruido que provoca, seguramente el ladrón se dirige a romper el vidrio, por lo que además del procedimiento de allanamiento, a partir de este el cristal debe cumplir con los requerimientos propios de la norma NMX 146 para vidrios de seguridad.

En el nivel 5, ya corresponde a un ladrón experimentado que espera un botín razonable, actúa de forma resolutiva en su esfuerzo por conseguir entrar y está bien organizado. Le preocupa poco el nivel de ruido que produce y está preparado para asumir un nivel alto de riesgo.

Aquí utiliza además de las herramientas anteriores, herramientas eléctricas, por ejemplo, taladros, sierra de calar, etc. Aquí cuenta ya con herramientas que le dan una probabilidad más alta de éxito durante los quince minutos del ensayo.

El último nivel, el 6, corresponde a un ladrón experimentado que espera un buen botín, actúa de forma resolutiva en su esfuerzo para conseguir entrar y está bien organizado. No le preocupa nada el nivel de ruido que produce y está preparado para asumir un nivel alto de riesgo, por lo que emplea un martillo de mango largo, potentes herramientas eléctricas, como por ejemplo taladros y sierra de calar.

Las herramientas tienen un alto nivel de prestaciones y son potencialmente muy efectivas, pueden ser utilizadas por una sola persona.

Los cerramientos que están en planta baja o en alguna de las plantas inferiores, que resguardan elementos de valor o que están, por la ubicación del edificio expuestos a marchas, manifestaciones, plantones, etc., requieren de un análisis contra el allanamiento que evalúe su resistencia ante eventos como los mencionados.

Recuerde que la Amevec, entrega la acreditación Valor Amevec por la ejecución de este ensayo, para mayor información favor de comunicarse al correo normalizacion@amevec.mx

Colaboración: AMEVEC

Fecha de publicación: 24/03/2020

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