Revista publicada por la Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C.
[  Procesos y Tecnología ]
 
Rotura de puente térmico, cómo reconocer la calidad del sistema

Hay varios aspectos que debemos comprobar para asegurar la calidad cuando un sistema tiene RPT:

CALIDAD DE LA POLIAMIDA 6.6 25% FIBRA DE VIDRIO.

Como hemos venido perfilando en los artículos pasados, hay diferentes formas de romper el puente térmico. El más usado mundialmente son los perfiles de poliamida 6.6 reforzada con un 25% de fibra de vidrio (PA 6.6 25% FV). Éste es uno de los pocos productos termoplásticos autorizados por la normativa europea UNE-EN 14024 (Ventanas, puertas y Fachadas ligeras-Resistencia mecánica de perfiles con Rotura de Puente Térmico - Requisitos, pruebas y método de ensayo.)

El uso de una poliamida de calidad es extremadamente importante. Algunas pistas que nos demostrarán si estamos pagando por un producto de calidad son:

Los perfiles de PA 6.6 25% FV siempre vienen marcados con un láser en el que se indica el nombre del fabricante de la poliamida, el del sistemista y unos números de trazabilidad que permitirán conocer datos de la producción en caso de que sea necesario.

Los perfiles de PA 6.6 25% FV soportan los procesos de lacado y anodizado por lo que el sistemista puede ensamblar el producto en el aluminio y después hacer el acabado superficial.

Tienen una calidad superficial óptima gracias al color homogéneo y al brillo que mejoran, de forma considerable, la estética de la ventana.

La PA 6.6 25% FV va acompañada siempre de un certificado de calidad en el que se acredita que los perfiles cumplen con la hoja de características. Este certificado puede ser solicitado al sistemista para asegurar que el producto es de la calidad adecuada.

Una de las ventajas del uso de perfiles de poliamida es sus estrictas tolerancias. La tecnología de extrusión permite tolerancia de +/- 0.05 mm. Esto es lo que permite que se inserten en las cajeras de aluminio de forma perfecta.

CALIDAD DEL ENSAMBLADO:

El ensamblado es el proceso por el que la poliamida se inserta en las cajeras de aluminio diseñadas para alojarla.

Este proceso consta de tres partes:

(IMAGEN 1)
(IMAGEN 2)
(IMAGEN 3)

- La operación de moleteado produce un mordiente en la cajera de aluminio por medio de ruedas dentadas.

Se garantiza así la unión entre el perfil de poliamida y el aluminio después del apriete.

Es importante asegurar un buen moleteado de las cajeras ya que es lo que va a asegurar que el conjunto queda estable.

No se puede aceptar un ensamble que no tenga moleteado ya que la calidad del conjunto se verá mermada y puede crear problemas de soporte de pesos.

- El enfilado consiste en introducir los perfiles por sus extremos, o cabezas, en las cajeras de aluminio concebidas expresamente para esto.
- En el apriete, el martillo de aluminio debe penetrar en la cabeza del perfil de poliamida. Los martillos deben girar y presionar sobre la cabeza de la poliamida.

(IMAGEN 4)

El proceso de ensamblado puede hacerse con el perfil de aluminio en crudo y luego hacer el acabado superficial (lo que dejaría la poliamida del mismo color que el aluminio) o bien se puede ensamblar después de haber hecho el acabado superficial.

En este último caso puede ser que cada uno de los dos perfiles del aluminio tengan el mismo color o bien que tengan un color o acabado diferente lo que nos permitiría tener ventanas bicolores, en las que el exterior sea de un color y el interior de otro. En ambos casos la poliamida se quedaría del color negro original.

(IMAGEN 5)

Asegure la calidad de los sistemas pidiendo toda la información que considere oportuna a su sistemista.

Colaboración: Technoform Bautec

Fecha de publicación: 7/04/2016

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