Revista publicada por la Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C.
[  Procesos y Tecnología ]
 
Quadra L1: Obra maestra de la tecnología

Una máquina para observar con atención, en cada detalle de su ciclo de trabajo, para apreciar plenamente el plano operativo que desarrolla en cada sesión.
Queriendo resumir todo en pocas palabras podríamos escribir: Centro de mecanizado de 12 ejes CNC para fresar, taladrar y cortar perfiles de aluminio, aleaciones ligeras y PVC. Para una descripción más completa de su potencial, debería observarse más en profundidad y llegar, quizás, hasta la mesa de diseño donde la Quadra L1 ha sido estudiada y desarrollada. El objetivo era automatizar, simplificar, perfeccionar y acelerar el mecanizado de perfiles para carpinteria y de perfiles extruidos, también de grandes dimensiones, para aplicaciones industriales. El resultado está a la vista de todos los que han visto la Quadra L1 trabajar.

Un trabajo que empieza ya antes de sus “tareas” propias, porque la Quadra L1 también lleva a cabo las operaciones de carga, manipulando las barras en automático en un almacén donde puede alojar hasta 15 barras, con una longitud de hasta 7.5 mts. Una vez terminado el recorrido de las correas que la han transportado hasta el área de trabajo, la barra es posicionada mediante el bloqueo de una pinza electrónica. Esta pinza mantiene en memoria las diferentes tipologías de barras con las cuales trabaja, de modo que para las barras memorizadas no es necesario volver a introducir datos. Simultáneamente el cargador vuelve a la posición preparándose para la barra sucesiva, mientras que las mordazas realizan el bloqueo sobre una base especial antiralladuras de Arnite. Siempre con el objetivo de preservar la integridad de cada barra, las mordazas están dotadas de regulador de presión y cada superficie es repasada con un soplador de aire que expulsa las eventuales virutas y polvo. Un sistema, el soplador, del cual también está dotada la misma pinza. Desde el software es posible determinar, si cerrar primero las mordazas horizontales o verticales y cada mordaza se abre y cierra al máximo, reduciendo de este modo los tiempos de regulación. En este punto, la barra está lista para ser mecanizada. Entra en escena el soporte giratorio para electromandriles. Un soporte equipado con 4 (opcionalmente 6) electromandriles, que mecanizan sobre todo el contorno de la pieza, sin necesidad de moverla. Y lo hacen con 5,6 Kw de potencia y 24.000 RPM, en secciones con dimensiones de hasta 230 mm de ancho y 200 mm de alto.

Terminado el trabajo a “4 caras” del soporte, pasamos a la unidad de corte. Un disco de 600 mm de diámetro, regulado en 3 ejes, desciende sobre el perfil con ángulos de corte que van desde los +48º hasta -250º. En este espectro están comprendidos todos los cortes posibles. Una vez cortadas, las piezas son transportadas sobre otra cinta de correas, hacia el almacén de descarga, mientras que los retales son expulsados sobre una cinta de malla metálica. Simultáneamente, ya se ha iniciado otro ciclo. Porque el verdadero arte de un centro de trabajo es la productividad y en esto, Quadra L1, como hemos explicado, es una verdadera obra maestra.

Fecha de publicación: 28/04/2017

C O L A B O R A C I O N
P U B L I C I D A D
 
     
  © Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C. | contacto@amevec.mx Síguenos en: Follow Amevec on Twitter