Revista publicada por la Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C.
[  Procesos y Tecnología ]
 
CAPRET AMEVEC EVOLUCIONA: La importancia térmica de la hermeticidad en los cerramientos

En muchas ocasiones hemos comentado que la transmitancia térmica, es decir, la capacidad de los materiales de permitir el paso de la temperatura depende de dos factores: el primero, el área de su cara expuesta, a mayor área mayor relevancia tendrá el elemento en la transmisión de la temperatura, el segundo, por supuesto, el material del que esté compuesto, los materiales aislantes reducen el paso de la temperatura.

Uniendo estos dos conceptos, tenemos por ejemplo que una ventana que cuenta con un vidrio con capacidades térmicas, es decir, que reduce el paso de la temperatura, nos convendrá tenerlo en una superficie mayor en la ventana, o sea, con marcos más delgados, pero por el contrario, si no contamos con un vidrio con estas características, entonces nos conviene tener marcos más gruesos, si éstos son de materiales que evitan el paso de la temperatura.

Hasta aquí, toda la información que contamos para el cálculo teórico de la transmitancia térmica, de acuerdo con el anexo B de la norma NMX R 060 SCFI 2013 y su proyecto de actualización del 2020, nos indican que la transmitancia total consiste en una razón, una proporción de las capacidades individuales de los materiales, divididos entre el área que cada uno ocupa respecto del área total.

Sin embargo, la fabricación del elemento no lo es todo, aquí utilizaré una vez más el ejemplo que en varias ocasiones empleo para facilitar el evento. Cuando encendemos el aire acondicionado en el auto, la primera acción reflejo es la de subir la ventana, para evitar que entre aire caliente o salga el aire frío, esta situación es la misma en una ventana o un cerramiento, al momento de la instalación, si no contamos con una mano de obra calificada, la falta de hermeticidad nos puede provocar que la capacidad térmica de la ventana se demerite.

Nuestra área de normalización, se ha dado a la tarea de cuantificar estas perdidas para poder adaptar el cálculo CAPRET, y los resultados son motivantes en el caso de las instalaciones de calidad y muy preocupantes para aquellas que no lo son.

Para comenzar a explicar los resultados, les comentaré que la normas 060 y 068, comprenden un ensayo de hermeticidad, que consiste básicamente en medir la cantidad de aire que puede atravesar por un cerramiento, ya sea por la unión entre la ventana y el muro, o entre los mismos elementos de la ventana, la prueba se realiza en un laboratorio, se tiene la ventana con las condiciones de instalación exactas a las de campo y se comienza a soplar aire con una presión de 100 Pascales, midiendo la cantidad de aire en metros cúbicos que logran pasar por la ventana, así obtenemos un valor Q, que es la cantidad de metros cúbicos de aire que atravesaron la ventana en una hora, por cada metro cuadrado de área del cerramiento.

Dependiendo del valor Q, la ventana tendrá una clasificación de acuerdo con la tabla adjunta.

Hasta aquí tenemos tanto el cálculo teórico del Capret, como el valor de la hermeticidad de la instalación del elemento.

La relación que han encontrado nuestros compañeros de normalización, consiste en que desafortunadamente, una ventana que apenas cuenta con la clasificación Clase 1, ve afectada su capacidad térmica hasta en un 35%, es decir, de poco sirvió el esfuerzo en el diseño de la ventana, porque su deficiente instalación y el alto volumen de aire que deja pasar, la convierten en un cerramiento poco confiable para el tema del aislamiento térmico. Para la clase 2, estadísticamente, el perjuicio del aire filtrado llegó hasta el 15% de demérito de las capacidades térmicas.

Sin embargo, no todo son malas noticias, puesto que los elementos que alcanzaron la clase 3 en la hermeticidad, incrementaron sus capacidades térmicas en un 5% a favor de la envolvente, mientras que la clase 4, es decir, una Q menor o igual a 3 m3 por m2 de cerramiento por hora, es capaz de incrementar hasta un 30% la capacidad térmica del elemento. Estos resultados, si bien son estadísticos, nos permiten darnos cuenta de cuan importante es la mano de obra adecuada en la instalación, una buena instalación va de acuerdo con el diseño de nuestro elemento, pero una mala instalación, afecta de sobremanera el diseño térmico del elemento.

Estos resultados están en línea con los cálculos térmicos que se pueden observar en el continente europeo, por lo que a partir de ahora, el Capret Amevec incluirá una casilla para aquellos elementos que cuenten con un ensayo de hermeticidad y puedan ser beneficiarios de este elemento.

Para más información, favor de contactarnos en normalización@amevec.mx

Colaboración: AMEVEC

Fecha de publicación: 25/06/2020

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