Software especializado para la arquitectura de protección solar 

El desarrollo de nuevos sistemas de software para el análisis de las necesidades de control solar en viviendas y edificios ha emergido como una herramienta esencial en la arquitectura y la ingeniería sostenible. Estos sistemas permiten un enfoque más eficiente para gestionar la energía solar, optimizando la luz natural y reduciendo el uso de energía artificial en los espacios interiores. 

A medida que el mundo avanza hacia un modelo más ecológico y responsable con el medio ambiente, la implementación de tecnologías de control solar en los proyectos de construcción se vuelve fundamental no solo para ahorrar costos, sino también para mitigar el impacto ambiental de las construcciones.

El control solar en edificios abarca una variedad de factores, como la orientación, el tamaño y el tipo de ventanas, la ubicación geográfica y las estaciones del año. Los sistemas de software avanzados utilizan algoritmos complejos para simular las condiciones solares de un espacio, lo que permite predecir cómo la luz y el calor solar afectarán el confort interior. Estas simulaciones se realizan en entornos virtuales que tienen en cuenta diversas variables, como la inclinación del sol en diferentes momentos del día y las variaciones estacionales. Con ello, es posible prever el comportamiento de un edificio a lo largo del año y ajustar el diseño para maximizar la eficiencia energética, mejorando el confort térmico sin necesidad de equipos de climatización adicionales.

Con estos nuevos sistemas de software especializados, los arquitectos y diseñadores pueden tomar decisiones informadas sobre el diseño de las fachadas, el tipo de materiales que deben emplearse y los sistemas de sombreado que más convienen para cada tipo de edificación que pueden integrar otras tecnologías, como sensores de luz y temperatura, para monitorear en tiempo real las condiciones solares y ajustar automáticamente los elementos de control solar, como las persianas, las cortinas o incluso los sistemas de sombreado móvil. Esto permite a los edificios adaptarse dinámicamente a los cambios de luz y temperatura, asegurando que los usuarios siempre disfruten de un ambiente cómodo sin comprometer la eficiencia energética.

A medida que las tecnologías de construcción se vuelven más avanzadas, el desarrollo de sistemas de software de control solar también está integrado en la tendencia de la inteligencia artificial (IA) y la automatización del hogar. Los sistemas de software ahora pueden aprender de las preferencias de los ocupantes de un edificio, adaptándose a sus patrones de uso para ofrecer un control solar aún más preciso y personalizado. Esto representa un paso importante hacia la creación de “edificios inteligentes” que no solo mejoran la eficiencia energética, sino que también optimizan la calidad de vida de las personas que los habitan.

El futuro de estos sistemas está también vinculado a la integración con otras plataformas de diseño arquitectónico y urbanístico. Al combinar el análisis del control solar con otros factores como la ventilación natural, la eficiencia de los materiales constructivos y el comportamiento de los ocupantes, se podrá lograr un enfoque holístico para la creación de edificaciones más sostenibles y adaptadas a las necesidades del entorno y las personas.

Colaboración: AMEVEC SOLAR

Certificación Cradle to Cradle

La certificación Cradle to Cradle (C2C) impulsa el enfoque innovador en el diseño y la producción de productos que busca promover la sostenibilidad a través de un ciclo de vida cerrado. Aunque no es tan conocida como otras certificaciones, su valor radica en su capacidad para transformar la forma en que concebimos la producción y el consumo. Este enfoque se basa en la idea de que los productos deben ser diseñados desde el principio para ser reutilizados, reciclados o biodegradables, eliminando así la noción de “desecho”.

Uno de los aspectos más destacados de la certificación C2C es su enfoque en la salud y la seguridad de los materiales utilizados. A diferencia de otras certificaciones que pueden centrarse únicamente en el impacto ambiental, C2C evalúa los productos en función de su composición química, asegurando que no contengan sustancias tóxicas que puedan perjudicar la salud humana o el medio ambiente. Esto es especialmente relevante en un mundo donde la exposición a productos químicos nocivos es una preocupación creciente.

Los productos certificados deben ser diseñados para maximizar el uso de materiales renovables y minimizar el consumo de energía durante su producción. Esto no solo reduce la huella de carbono, sino que también fomenta la economía circular, donde los recursos se mantienen en uso el mayor tiempo posible, en lugar de ser desechados.

La certificación también se centra en la equidad social, considera el impacto social de la producción, asegurando que las condiciones laborales sean justas y que se respeten los derechos de los trabajadores. Esta visión integral es fundamental para crear un sistema de producción más sostenible y ético, que beneficie a todas las partes involucradas. Al establecer criterios rigurosos para la sostenibilidad, C2C desafía a las empresas a repensar sus procesos de diseño y producción. Esto ha llevado a la creación de productos innovadores que no solo son sostenibles, sino que también ofrecen un rendimiento superior en comparación con sus contrapartes convencionales. 
Las empresas que buscan esta certificación deben proporcionar información detallada sobre los materiales utilizados en sus productos, lo que permite a los consumidores tomar decisiones informadas. Esta transparencia es esencial en un mercado donde los consumidores están cada vez más interesados en la sostenibilidad y el origen de los productos que compran.

A pesar de su menor reconocimiento, la certificación Cradle to Cradle ha sido adoptada por diversas empresas líderes en sostenibilidad, lo que demuestra su relevancia en el mercado actual. Estas empresas han encontrado en C2C una forma de diferenciarse y demostrar su compromiso con la sostenibilidad, lo que puede ser un factor decisivo para los consumidores conscientes. A medida que más industrias buscan adoptar prácticas sostenibles, la certificación C2C puede desempeñar un papel crucial en la transformación de sus procesos y productos.

En un mundo donde el cambio climático y la degradación ambiental son desafíos urgentes, la certificación Cradle to Cradle ofrece un marco valioso para abordar estos problemas. Al promover un enfoque de diseño que prioriza la sostenibilidad, C2C puede contribuir a un futuro más saludable y equitativo para todos.

Colaboración: AMEVEC

La evolución de las pérgolas textiles 

El desarrollo de la oferta de pérgolas en el mercado está incorporando una amplia oferta de sistemas que proponen cubiertas textiles impulsado por el desarrollo de nuevos tejidos técnicos que ofrecen un mejor comportamiento a la exposición directa al sol y las condicione climáticas adversas. Una nueva generación de pérgolas textiles adaptadas a una demanda creciente y variada en su economía.

Las pérgolas textiles son estructuras que utilizan tejidos técnicos como cubiertas, proporcionando sombra y protección contra las inclemencias del tiempo. Estas soluciones son cada vez más populares en espacios exteriores, ya que combinan funcionalidad, estética y precio accesible para cualquier tipo de economía familiar.

La evolución de los tejidos técnicos ha sido fundamental en el desarrollo de estas pérgolas. Los nuevos materiales son más resistentes a la exposición solar, lo que significa que no solo ofrecen sombra, sino que también son duraderos y mantienen su apariencia a lo largo del tiempo. Estos textiles de nueva generación están diseñados para soportar diversas condiciones climáticas, desde la lluvia intensa hasta los vientos fuertes. Esto se logra gracias al desarrollo de tejidos denominados técnicos, que son impermeables y tienen propiedades extraordinarias de resistencia al desgarro.

Muchos de estos tejidos están diseñados con propiedades que ayudan a regular la temperatura en el área cubierta. Al proporcionar sombra, los tejidos reducen la ganancia de calor en los espacios adyacentes, lo que contribuye a un ambiente más fresco y cómodo. Además, algunos de estos materiales son permeables al aire, lo que permite la circulación de brisas y evita la acumulación de calor, mejorando aún más el confort en climas cálidos. Esto se traduce en un ahorro energético significativo y un menor impacto ambiental.

Las pérgolas textiles ofrecen una amplia gama de opciones estéticas. Los propietarios pueden elegir entre diferentes colores, patrones y texturas, lo que permite personalizar el espacio exterior de acuerdo con sus preferencias y el estilo arquitectónico del entorno. La instalación es generalmente más sencilla en comparación con estructuras más rígidas, además que, estos nuevos tejidos requieren menos mantenimiento, lo que las convierte en una opción práctica para quienes buscan soluciones de sombra duraderas que son tan versátiles que se pueden utilizar en una variedad de entornos, desde patios y jardines hasta terrazas y áreas comerciales. Esta versatilidad estética, combinada con su rendimiento excepcional, hace que las pérgolas textiles sean una opción atractiva y práctica para cualquier proyecto al aire libre.

El aluminio es un material ideal para la fabricación de estructuras de pérgolas textiles debido a su combinación de ligereza y resistencia. A pesar de ser un material liviano, el aluminio ofrece una gran durabilidad y puede soportar cargas significativas, lo que lo convierte en una opción segura y confiable para soportar las cubiertas textiles. Esta característica permite que las pérgolas sean más fáciles de instalar y manejar, sin comprometer la estabilidad de la estructura. El aluminio puede ser tratado y pintado en diferentes acabados, lo que permite una personalización estética que se alinea con las preferencias del propietario y el entorno circundante.

Estos últimos años se ha venido desarrollando una nueva generación de pérgolas textiles que también está comenzando a incorporar tecnología inteligente. Esto incluye sistemas de automatización que permiten ajustar la posición de la cubierta según la intensidad del sol o las condiciones climáticas, mejorando aún más su funcionalidad. Muchos de los nuevos tejidos técnicos utilizados en esta oferta de pérgolas son fabricados con materiales reciclados o sostenibles. Esto no solo reduce el impacto ambiental, sino que también responde a la creciente demanda de soluciones más ecológicas en la construcción y el diseño de exteriores.

Colaboración: AMEVEC SOLAR

Como la demanda de privacidad influye en el diseño arquitectónico

La protección de la privacidad se ha convertido en uno de los problemas más sensibles a la hora de diseñar un proyecto arquitectónico. En un mundo cada vez más interconectado y con la creciente preocupación por la seguridad digital y la vigilancia, garantizar la privacidad de los usuarios en los espacios arquitectónicos es un desafío esencial. Esta necesidad ha evolucionado de forma paralela con la incorporación de nuevas tecnologías, como las cámaras de seguridad y los sistemas de monitoreo, que, aunque útiles, también han generado una sensación de vulnerabilidad.

La arquitectura, en su sentido más amplio, no solo debe responder a las necesidades funcionales y estéticas, sino también a las demandas de intimidad que los usuarios esperan. La privacidad no se limita únicamente a los espacios interiores; también implica el control visual y sonoro entre el interior y el exterior, evitando que las personas sean fácilmente observadas desde la calle o desde otros edificios. En este contexto, los diseñadores deben encontrar el equilibrio entre la apertura de los espacios y la protección de la privacidad de quienes los habitan.

Una de las estrategias más efectivas para abordar este desafío es la manipulación de las fachadas. El uso de paneles o pantallas arquitectónicas, como cortasoles o persianas, permite crear una barrera física que impide la visibilidad directa sin sacrificar la luz natural ni la ventilación. Además, la orientación y la ubicación de las ventanas son clave: en lugar de permitir vistas indiscretas desde el exterior, se pueden emplear elementos como muros cortina, fachadas de control solar o estructuras vegetales que actúan como una capa protectora.

El diseño de los espacios interiores también juega un papel fundamental en la protección de la privacidad. Las distribuciones inteligentes, con la colocación estratégica de paredes, muros y divisores, permiten que las áreas más privadas, como dormitorios y baños, se encuentren alejadas de las zonas comunes o de acceso público. Esto se logra también mediante el uso de materiales que absorban el sonido, reduciendo el riesgo de que las conversaciones privadas sean escuchadas.

Con el desarrollo de nuevas tecnologías a través de sistemas de automatización, es posible controlar la apertura y cierre de persianas o cortinas de manera remota, incluso mediante aplicaciones móviles, lo que otorga a los residentes mayor control sobre su espacio. Además, la incorporación de vidrios inteligentes, que se oscurecen o se vuelven opacos a demanda, puede ayudar a crear espacios privados dentro de un ambiente compartido sin necesidad de barreras físicas permanentes.

En el contexto urbano, donde los edificios suelen estar más cerca unos de otros, la protección de la privacidad se convierte en una cuestión aún más urgente. En estos casos, los diseñadores deben explorar soluciones innovadoras, como la creación de patios internos, jardines verticales o sistemas de ventilación que mantengan la intimidad sin renunciar a la interacción con el entorno. De esta forma, la privacidad no solo se protege dentro del edificio, sino que también se conserva el sentido de pertenencia y la relación con el espacio público.

A medida que las preocupaciones sobre la privacidad se han intensificado, los arquitectos también deben considerar la legislación vigente en torno a este tema. Existen normativas locales e internacionales que regulan la distancia mínima entre edificaciones, el diseño de fachadas y el uso de materiales transparentes, con el fin de garantizar que la privacidad de los habitantes no sea vulnerada. Estas leyes deben ser una guía para los diseñadores a la hora de tomar decisiones que afecten directamente la intimidad de las personas.

Vivir en un espacio que respeta la intimidad no solo garantiza seguridad, sino que también favorece un entorno saludable para la convivencia. Los espacios arquitectónicos que promueven la privacidad pueden generar una sensación de confort y control, lo que repercute positivamente en la calidad de vida de los habitantes.

En los proyectos residenciales de alta densidad, el diseño debe tener en cuenta la privacidad de manera aún más rigurosa. El uso de técnicas como las fachadas perforadas o las particiones visuales entre viviendas puede ser fundamental para ofrecer una sensación de aislamiento sin sacrificar el aprovechamiento del espacio. Es importante, por lo tanto, que los arquitectos no solo piensen en la estética o la funcionalidad, sino también en cómo cada elemento impactará en la percepción de privacidad de los usuarios.

Colaboración: Simpleyfácil

Certificación BREEAM

BREEAM, que significa “Building Research Establishment Environmental Assessment Method”, es uno de los sistemas de certificación de sostenibilidad más reconocidos y utilizados a nivel mundial. Desarrollado en el Reino Unido en 1990, BREEAM establece estándares para evaluar el impacto ambiental de los edificios, promoviendo prácticas de construcción sostenibles y responsables.

El principal objetivo de BREEAM es fomentar la sostenibilidad en el diseño, la construcción y la operación de edificios. Esto incluye la reducción del consumo de energía, la gestión eficiente del agua, la minimización de residuos y la creación de entornos saludables para los ocupantes. Al hacerlo, BREEAM busca contribuir a la lucha contra el cambio climático y mejorar la calidad de vida en las comunidades.

La certificación BREEAM es un sistema adaptable que se puede aplicar a una amplia variedad de tipos de edificios, desde residenciales hasta comerciales e industriales. Esto lo convierte en una herramienta valiosa para arquitectos, ingenieros y desarrolladores que buscan integrar la sostenibilidad en sus proyectos, independientemente de su naturaleza.

Criterios de evaluación

BREEAM evalúa los edificios en varias categorías, que incluyen gestión, salud y bienestar, energía, transporte, agua, materiales, residuos, uso del suelo y ecología, y contaminación. Cada categoría tiene criterios específicos que deben cumplirse para obtener puntos, lo que permite a los proyectos alcanzar diferentes niveles de certificación, desde “Pass” hasta “Outstanding”.

Los proyectos que implementan soluciones innovadoras pueden obtener puntos adicionales, lo que incentiva a los desarrolladores a buscar nuevas formas de mejorar la sostenibilidad. Esta mentalidad de mejora continua es fundamental para abordar los desafíos ambientales actuales.

Niveles de certificación

Los niveles de certificación de BREEAM son: “Pass”, “Good”, “Very Good”, “Excellent” y “Outstanding”. Cada nivel representa un umbral de puntos que el proyecto debe alcanzar en la evaluación. Esta estructura permite a los desarrolladores y propietarios de edificios establecer metas claras y medibles en su camino hacia la sostenibilidad.

Proceso de certificación

El proceso de certificación BREEAM comienza con una evaluación inicial del proyecto, donde se identifican las oportunidades para mejorar la sostenibilidad. Luego, se recopila la documentación necesaria y se realiza una evaluación por parte de un evaluador acreditado. Finalmente, se emite un certificado que refleja el nivel alcanzado.

Beneficios económicos

Esta certificación no solo tiene beneficios ambientales, sino que también puede traducirse en ahorros económicos. Los edificios certificados suelen tener menores costos operativos debido a su eficiencia energética y de recursos. Además, pueden atraer a inquilinos y compradores que valoran la sostenibilidad, lo que puede aumentar su valor de mercado.

Impacto en la salud y bienestar

BREEAM pone un fuerte énfasis en la salud y el bienestar de los ocupantes. Los edificios certificados deben cumplir con criterios que promueven la calidad del aire interior, la iluminación natural y el acceso a espacios verdes. Esto contribuye a crear entornos más saludables y productivos para quienes los habitan.

Aunque BREEAM se originó en el Reino Unido, su reconocimiento se ha expandido a nivel internacional. Muchos países han adoptado el sistema o han desarrollado sus propias versiones basadas en BREEAM, lo que demuestra su relevancia y eficacia en la promoción de prácticas de construcción sostenibles en todo el mundo.

Acceso a cursos de capacitación

Existen diversas organizaciones acreditadas que ofrecen cursos de capacitación para la certificación BREEAM. Estas organizaciones están autorizadas para impartir formación y asegurar que los participantes comprendan los principios y criterios necesarios para obtener la certificación. Esto es fundamental, ya que una buena capacitación puede marcar la diferencia en la implementación de prácticas sostenibles en la construcción.

Los cursos suelen abarcar una variedad de temas, desde los fundamentos de BREEAM hasta estrategias específicas para cumplir con los requisitos de certificación. Además, muchas de estas organizaciones ofrecen recursos adicionales, como materiales de estudio, simulaciones y ejemplos prácticos, lo que facilita el aprendizaje y la aplicación de los conceptos en proyectos reales. Esto es especialmente útil para arquitectos, ingenieros y profesionales del sector de la construcción que buscan mejorar sus habilidades y conocimientos en sostenibilidad.

Es importante investigar y elegir una organización que se ajuste a tus necesidades y expectativas. Algunas pueden ofrecer cursos presenciales, mientras que otras pueden tener opciones en línea, lo que brinda flexibilidad para adaptarse a tu horario. Recibir una capacitación adecuada, no solo te ayudará a obtener la certificación BREEAM, sino que también contribuirá a un futuro más sostenible en la construcción. 

Colaboración: AMEVEC

Prescripción de fachadas ventiladas como sistemas de protección solar pasiva

La incorporación de sistemas de fachadas ventiladas a la oferta de sistemas de protección solar pasivos está vinculada a los beneficios que estos sistemas ofrecen para limitar la incidencia solar directa sobre la envolvente de casas y edificios. Esta aportación se suma a otras muchas que en este articulo comentaremos brevemente.

Por definición, los sistemas de protección solar pasiva son estrategias arquitectónicas diseñadas para reducir la ganancia de calor en los edificios sin depender de sistemas mecánicos. Esto incluye comúnmente elementos como aleros, persianas y, por supuesto, fachadas ventiladas, que juegan un papel crucial en la regulación térmica. 

Este tipo de fachadas dotan a la envolvente constructiva de una segunda piel creando una cámara de aire intermedia que permite la inducción y circulación de aire. El aire caliente que se acumula en el espacio entre las dos capas se eleva y se escapa, creando un efecto de ventilación natural que enfría la superficie exterior y, por ende, la interior. Al limitar la incidencia solar directa, las fachadas ventiladas ayudan a reducir la carga térmica en el interior de los edificios. Esto significa que se necesita menos energía para enfriar los espacios, lo que se traduce en un ahorro significativo en costos de energía.

La ventilación que proporcionan estas fachadas no solo regula la temperatura, sino que también mejora la calidad del aire interior. Al permitir la circulación de aire fresco, se reduce la acumulación de humedad y contaminantes, creando un ambiente más saludable para los ocupantes. Además, esta doble piel actúa como una barrera que puede reducir la transmisión de ruido exterior, lo que es especialmente valioso en entornos urbanos ruidosos.

La prescripción de fachadas ventiladas puede aumentar la durabilidad de los materiales de construcción al protegerlos de la exposición directa a los elementos. Esto no solo prolonga la vida útil de la estructura, sino que también reduce la necesidad de mantenimiento frecuente. Los arquitectos jugar con diferentes materiales, formas, colores y texturas, lo que enriquecerá el diseño estético de sus proyectos. Esta flexibilidad puede resultar en obras arquitectónicas innovadoras y atractivas.

En un mundo cada vez más consciente de la sostenibilidad, las fachadas ventiladas se alinean con los objetivos de construcción verde. Al reducir el consumo energético y mejorar la eficiencia, estos sistemas ayudan a mitigar el impacto ambiental de los edificios. Con el aumento de las regulaciones sobre eficiencia energética en la construcción, la incorporación de fachadas ventiladas puede facilitar el cumplimiento de normativas locales e internacionales, lo que es un factor importante para desarrolladores y constructores.

A medida que la tecnología avanza, es probable que veamos innovaciones en los sistemas de fachadas ventiladas, como el uso de materiales más ligeros y eficientes, así como la integración de tecnologías inteligentes que optimicen aún más su rendimiento en términos de eficiencia energética y confort.

Colaboración: Simpleyfácil

Protección solar textil exterior inteligente

Los sistemas de protección solar exterior inteligentes han ganado relevancia en el diseño arquitectónico moderno, posicionándose como una solución eficiente para el control climático y la sostenibilidad. A diferencia de los métodos tradicionales, estos sistemas combinan tecnología y diseño para optimizar el uso de la energía, mejorar el confort interior y reducir el impacto ambiental de los edificios.

Innovación en tejidos para la protección solar

La industria textil ha experimentado avances significativos en el desarrollo de tejidos diseñados específicamente para la protección solar en aplicaciones arquitectónicas. Estos nuevos materiales incorporan tecnologías como acabados reflectivos, fibras fotocrómicas y tratamientos UV, que maximizan su capacidad para bloquear el calor y los rayos ultravioleta. Además, los tejidos microperforados permiten una adecuada ventilación y control lumínico, mejorando el confort interior sin comprometer la visibilidad. Estas características hacen que sean ideales para sistemas como toldos, pérgolas, cortinas exteriores y fachadas ventiladas.

La creciente demanda de soluciones sostenibles también ha impulsado el uso de materiales reciclados y biodegradables en la fabricación de tejidos para protección solar. Combinando funcionalidad y responsabilidad ambiental, estos productos ayudan a reducir el consumo energético y cumplen con estándares de certificación ecológica. La versatilidad en diseños, colores y texturas permite que se adapten a diversos estilos arquitectónicos, proporcionando tanto eficiencia técnica como un valor estético adicional.

La integración de la domótica en la protección solar exterior

La domótica ha transformado los sistemas de protección solar exterior, dotándolos de inteligencia y adaptabilidad. A través de sensores y dispositivos conectados, estos sistemas pueden medir parámetros como la intensidad de la luz solar, la temperatura y la velocidad del viento, ajustando automáticamente elementos como persianas, toldos o cortinas exteriores. Esta automatización no solo optimiza el confort térmico y lumínico en los espacios interiores, sino que también maximiza la eficiencia energética al reducir el uso de sistemas de climatización e iluminación artificial.

El uso de aplicaciones móviles y asistentes inteligentes permite gestionar los sistemas de protección solar de forma remota y centralizada. Los usuarios pueden programar escenarios personalizados que se adapten a sus rutinas y necesidades específicas, como abrir las persianas al amanecer o cerrarlas ante un aumento repentino de la temperatura. Esta capacidad de personalización, sumada a la integración con otros sistemas domóticos como la climatización o la iluminación, ha consolidado a la protección solar inteligente como una herramienta clave en la creación de edificios más cómodos, eficientes y sostenibles.

Integración con edificios inteligentes

La conectividad es otro aspecto clave de la amplia oferta de sistemas de protección solar textil exterior. Pueden integrarse con sistemas de automatización de edificios (BMS, por sus siglas en inglés), permitiendo un control centralizado desde dispositivos móviles o plataformas de gestión. Esta característica facilita su monitoreo y ajuste, optimizando el rendimiento general del edificio.

En un mundo donde la sostenibilidad es una prioridad, estos sistemas representan una opción viable para cumplir con normativas de eficiencia energética y certificaciones ambientales como LEED o BREEAM. Además, su durabilidad y bajo mantenimiento los convierten en una inversión rentable a largo plazo.

El desarrollo de la domótica hacia sistemas aún más avanzados, impulsados por la inteligencia artificial y el Internet de las cosas (IoT), promete llevar estos productos a un nuevo nivel. Se espera que las futuras generaciones de sistemas de motorizados de protección solar textil exterior sean aún más intuitivas, capaces de prever patrones climáticos y ajustarse de manera proactiva, consolidándose como una pieza clave en la arquitectura sostenible.

Colaboración: AMEVEC SOLAR

Sombreamientos solares de alta efectividad

Las ventanas cumplen diversas funciones en una construcción. Funciones básicas como conectar visualmente el exterior y el interior, ventilar e iluminar naturalmente un espacio se consiguen con sistemas sencillos y económicos, mientras que funciones como proveer una mayor seguridad y regular la entrada de ruido y temperatura al interior se vuelven temas que no cualquier ventanero sabe solucionar, incluso con los sistemas adecuados. 

Las ventanas más avanzadas del mercado tienen origen europeo, cuyo clima frío ha forzado que éstas cumplan con altos valores de aislamiento térmico, basándose en principios como perfiles aislantes, vidrios insulados con una o dos cámaras de aislamiento y herrajes perimetrales que crean un cierre hermético. 

Estos valores tan altos de aislamiento, tanto en las ventanas como en toda la envolvente de los edificios, permiten conservar al interior el calor generado dentro del edificio, así como el calor que entra en forma de radiación solar a través de las ventanas. De esta manera, se evita el derroche de energía en calefacción durante el invierno. 

En verano, la transferencia de temperatura se evita de la misma manera a través de sistemas aislantes, sin embargo, la entrada de radiación a través de las ventanas puede generar un sobrecalentamiento al interior cuya manera mas efectiva de evitar, si queremos prescindir de aires acondicionados, es con sombreamientos o protecciones solares. 

Tanto en México como en América Latina, aunque tenemos climas con temperaturas mucho más altas, pareciera que no estamos lo suficientemente informados para protegernos del calor. Los sistemas más utilizados son las cortinas, persianas o estores interiores, cuya efectividad, al estar ubicados dentro de la construcción, es baja, debido a que gran parte de la radiación se queda “atrapada” entre este sistema y la ventana, generando que las temperaturas al interior sigan en aumento. Adicionalmente, suelen interrumpir la vista al exterior y evitar la entrada de luz natural al recinto. 

La utilización de aleros o voladizos que generen sombra a una ventana suelen ser bastante efectivos, pero al ser fijos, nos generarán sombra durante todo el año, algo no conveniente en invierno. 

Con sistemas móviles como toldos o persianas exteriores podemos controlar la entrada de la radiación dependiendo de nuestras necesidades, dejando paso libre en invierno y otorgando sombra en verano, aunque esto también suele interrumpir las vistas hacia el exterior. 

Por último, los sistemas más modernos y versátiles como las celosías móviles o persianas venecianas exteriores (algunas incluso integradas a la misma ventana), nos permitirán en verano protegernos de la radiación directa del Sol, de la radiación indirecta o difusa e incluso controlar de mejor manera la iluminación natural y manteniendo las vistas hacia el exterior, mientras que en invierno podremos abrirlas por completo para calentarnos gratuitamente. La integración de estos últimos con sistemas automáticos o domóticos aumentarán en gran medida su efectividad.

¿Deberíamos adoptar este tipo de sistemas en países como el nuestro?

Protección solar y eficiencia energética de los edificios

La protección solar en los edificios es un aspecto fundamental del diseño arquitectónico que no solo influye en la estética, sino que también tiene un impacto significativo en el ahorro de energía y la salud de los ocupantes. A medida que las temperaturas globales aumentan y la demanda de energía se intensifica, la implementación de estrategias efectivas de protección solar se vuelve cada vez más crucial.

Una adecuada protección solar puede reducir la necesidad de aire acondicionado y calefacción, lo que se traduce en un considerable ahorro energético. Al minimizar la ganancia de calor solar en los meses más cálidos, los edificios pueden mantener una temperatura interior más confortable sin depender excesivamente de sistemas mecánicos, lo que a su vez disminuye las facturas de energía.

 Al reducir la dependencia de sistemas de climatización artificial, se disminuye la huella de carbono del edificio. Esto no solo beneficia al medio ambiente, sino que también se alinea con las tendencias actuales hacia la sostenibilidad en la arquitectura y el urbanismo.

Existen diversas estrategias de diseño para la protección solar, como el uso de aleros, persianas, toldos y pantallas solares. Estas soluciones permiten controlar la cantidad de luz solar que ingresa al edificio, optimizando la iluminación natural y reduciendo el deslumbramiento, lo que contribuye a un ambiente interior más agradable y eficiente. 

El tipo de ventanas y acristalamiento utilizado en un edificio también juega un papel crucial en la protección solar. Los vidrios de alto rendimiento, como los de baja emisividad (Low-E), pueden reflejar la radiación solar y reducir la transferencia de calor, mejorando así la eficiencia energética del edificio y el confort de los ocupantes.

Impacto en la Salud

La protección solar no solo se relaciona con el ahorro energético, sino que también tiene un impacto directo en la salud de los ocupantes. Un control adecuado de la luz solar puede prevenir el sobrecalentamiento y la acumulación de humedad, lo que reduce el riesgo de problemas de salud relacionados con el calor y la calidad del aire interior. La luz natural tiene efectos positivos en la salud mental y el bienestar de las personas por lo que considerar elementos eficientes para el control solar puede aumentar la cantidad de luz natural en los espacios interiores, lo que contribuirá a mejorar el estado de ánimo y la productividad de los ocupantes, creando un ambiente más saludable y agradable.

El deslumbramiento causado por la luz solar directa puede ser incómodo y perjudicial para la productividad de los ocupantes. La implementación de soluciones de protección solar ayuda a mitigar este problema, creando un entorno de trabajo y de vida más cómodo y eficiente, lo que a su vez mejora el bienestar general.

La protección solar también permite una mejor conexión con el exterior, ya que se pueden diseñar espacios que aprovechen la luz natural sin comprometer el confort. Esto es especialmente importante en entornos urbanos, donde la luz natural puede ser limitada. Un diseño bien pensado puede maximizar la entrada de luz sin el riesgo de sobrecalentamiento.

Cada vez más, las normativas de construcción y las certificaciones de sostenibilidad, como LEED y BREEAM, están incorporando criterios relacionados con la protección solar. Esto refleja la creciente importancia de este aspecto en el diseño arquitectónico moderno y su relación con el ahorro energético y la salud de los ocupantes.

Colaboración AMEVEC SOLAR

Editorial

Desgraciadamente en México, la conciencia sobre la importancia de las protecciones solares en casas y edificios es limitada. Esto puede deberse a la falta de información sobre los beneficios que ofrecen estas soluciones, tanto en términos de ahorro energético como de confort. Aunque a largo plazo las protecciones solares pueden resultar en ahorros significativos, el costo inicial de instalación y la falta de difusión de los efectos prácticos de estos productos sobre nuestras economías de escala puede ser un obstáculo para muchos particulares y profesionales. Esto puede llevar a que se pospongan decisiones que, a la larga, serían beneficiosas en muchos sentidos.

Con el aumento de las temperaturas debido al cambio climático, se hace cada día más evidente la necesidad de soluciones que ayuden a mitigar el calor se vuelve más urgente. Las protecciones solares son una respuesta efectiva, pero aún no se les da el reconocimiento que merecen.

La protección solar arquitectónica es una estrategia fundamental en el diseño de edificios, ya que busca reducir la cantidad de radiación solar que entra en los espacios interiores. Esto no solo ayuda a mantener una temperatura más confortable, sino que también disminuye la necesidad de aire acondicionado, lo que puede resultar en un ahorro significativo de energía. Al limitar la incidencia solar, se protege también el mobiliario y los acabados interiores de los daños causados por la exposición prolongada a la luz solar, alargando así su vida útil. 

En algunos casos, la falta de normativas claras que fomenten el uso de protecciones solares en la construcción puede ser un factor limitante. Sin un marco regulatorio que incentive su uso, es difícil que se conviertan en una práctica común. Para ello, es fundamental promover campañas de educación y sensibilización que informen a la población sobre los beneficios de las protecciones solares. Esto podría ayudar a cambiar la percepción y fomentar su uso.

En otros países, el uso de protecciones solares ha sido ampliamente adoptado y se ha demostrado que mejora la eficiencia energética de los edificios. México podría beneficiarse de estudiar estos casos y aplicar estrategias similares.

A pesar de los desafíos actuales, en AMEVEC somos conscientes de que hay un futuro prometedor si se logra aumentar la conciencia y el reconocimiento del valor de las protecciones solares. Con el tiempo, esto podría llevar a un cambio positivo en la forma en que se construyen y diseñan los espacios en México que tendrá un efecto trascendente para todos aquellos que los habitamos o trabajamos. Para ello, nuestra asociación desarrolla un esfuerzo constante a través de su plataforma de AMEVEC SOLAR que busca promover el uso de energías renovables y facilitar el acceso a toda la variedad de soluciones que ofrece el mercado para la protección solares de casas y edificios. Su objetivo es impulsar la sostenibilidad y ayudar a las comunidades a aprovechar la energía solar de manera eficiente.

Esperamos que cada día más marcas se sumen a este esfuerzo y podamos transitar hacia una construcción más eficiente que derive en el reconocimiento de las aportaciones que estos productos tienen y tendrán en el desarrollo de la construcción sustentable.

José Manuel Barceló
Presidente de AMEVEC