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Desempeño del vidrio instalado en una ventana

La elección del vidrio es un aspecto crucial en el desempeño de una ventana, ya que puede influir en una serie de factores que van desde la eficiencia energética hasta la seguridad y el confort interior. Diferentes tipos de vidrio ofrecen distintas características y beneficios, lo que significa que una elección adecuada puede tener un impacto significativo en el rendimiento general de la ventana o causar un gran perjuicio si la decisión no es la idónea. 

En términos de eficiencia energética, el tipo de vidrio seleccionado puede afectar directamente la cantidad de calor que entra o sale de un edificio a través de las ventanas. Por ejemplo, los vidrios de bajo emisivo (Low-E) están diseñados para reducir la transferencia de calor, ayudando a mantener una temperatura interior más estable y a reducir el consumo energético en los sistemas de calefacción y refrigeración.

La seguridad es otro aspecto crucial a considerar. Los vidrios laminados, que consisten en capas de vidrio unidas por una película intermedia, pueden proporcionar una mayor resistencia a los impactos y son menos propensos a romperse en comparación con el vidrio común. Esto puede ser especialmente importante en áreas propensas a eventos climáticos extremos o en aplicaciones donde la seguridad es una prioridad, como en las puertas y ventanas de acceso.

El aislamiento acústico puede ser también un factor clave en la elección del vidrio en algunos proyectos o situaciones que pueden generar afectaciones graves en los ocupantes de los edificios. Los vidrios con propiedades de atenuación acústica pueden ayudar a reducir la transmisión de ruido a través de las ventanas, creando un ambiente interior más tranquilo y confortable. Esto es especialmente importante en entornos urbanos o en áreas cercanas a fuentes de ruido externas.

La durabilidad también es una consideración importante. Los vidrios templados, que han sido tratados térmicamente para aumentar su resistencia, son menos propensos a romperse por impacto y, en caso de rotura, se desintegran en pequeños fragmentos menos peligrosos que los del vidrio común. Esto los hace ideales para aplicaciones donde la seguridad es una preocupación, como en las ventanas cercanas al suelo o en las puertas corredizas.

Una vez valorados todos estos aspectos técnicos, también se deben considerar otros factores como el costo y la estética. Al elegir el vidrio para una ventana, es importante encontrar un equilibrio entre el rendimiento deseado y el presupuesto disponible. Además, es importante el aspecto visual del vidrio, incluyendo su color, transparencia y cualquier revestimiento decorativo, que pueda afectar la apariencia general de la ventana y del edificio en su conjunto.

Recuerde que no hay una solución única para todas las situaciones, y la elección del vidrio adecuado dependerá de las necesidades específicas de cada proyecto. Es importante evaluar cuidadosamente las opciones disponibles y seleccionar el tipo de vidrio que mejor se adapte nuestras necesidades. Al hacerlo, podremos garantizar un rendimiento óptimo de las ventanas y mejorar la calidad de vida de los ocupantes del edificio.

Colaboración: Amevec Glass

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Artículo publicado en
Edición 44
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Contenido de esta edición

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